La decisión del ente fiscalizador dejó en evidencia graves irregularidades contractuales y técnicas que mantienen detenida una de las obras hospitalarias más importantes de la región, con un 70% de construcción pendiente y miles de usuarios afectados.

¿Qué resolvió la Contraloría Regional del Maule respecto al Hospital de Linares?
La Contraloría Regional del Maule determinó frenar la salida anticipada de Astaldi Sucursal Chile, al concluir que no existían fundamentos legales ni técnicos suficientes para poner término al contrato. Además, ordenó sumarios administrativos por irregularidades graves en la recepción anticipada de obras y en el sistema de aislación sísmica, un componente crítico para un recinto asistencial de alta complejidad.
¿Por qué el contrato con Astaldi sigue vigente si supuestamente estaba terminado?
Porque, según el informe, el cierre contractual nunca se regularizó correctamente. No existió una metodología objetiva para calcular el finiquito, ni un desglose claro de partidas y precios unitarios. Más aún, Astaldi continuó ejecutando trabajos durante meses, lo que mantuvo el contrato activo e impidió legalmente abrir una nueva licitación o recontratar a otro proveedor. En la práctica, el proyecto quedó entrampado y sin salida rápida.
¿Qué irregularidades se detectaron en los pagos asociados a la obra?
La Contraloría constató pagos y compensaciones sin respaldo técnico ni administrativo suficiente, generando un escenario de alta incertidumbre sobre el uso correcto de recursos públicos. En una obra estratégica para la red asistencial del Maule Sur, este punto no es menor y obliga a extremar los controles.
¿Cuál es el problema con el sistema de aislación sísmica del hospital?
Las fiscalizaciones realizadas en septiembre y diciembre de 2025 revelaron que el sistema de aislación sísmica —basado en aisladores tipo FIP-D— no estaba completamente validado. De los 356 aisladores previstos, solo 262 contaban con cierre documental, mientras que 94 seguían sin validación técnica y administrativa, incluyendo observaciones críticas sobre la resistencia del grout.
¿Por qué esta situación es especialmente grave desde el punto de vista sanitario?
Porque la aislación sísmica es un sistema estructural crítico en un hospital emplazado en un país sísmico como Chile. Su ejecución incompleta pone en duda la integridad futura del edificio y eleva el riesgo para pacientes, funcionarios y comunidad. Aun así, el 13 de agosto de 2025 se aprobó una recepción única anticipada, decisión que la Contraloría considera incompatible con la Norma Chilena NCh 2745, que regula este tipo de instalaciones en recintos hospitalarios.
¿Cuánto dinero público está comprometido en este sistema?
El sistema de aislación sísmica ya había sido pagado en su totalidad por cerca de 1.500 millones de pesos. Al sumar gastos generales, utilidades e IVA, el monto supera los 2.300 millones de pesos, pese a que se detectaron desviaciones geométricas, asentamientos irregulares y fallas en el grout durante las inspecciones.
¿Habrá sanciones o responsabilidades administrativas y penales?
Sí. La Contraloría instruyó sumarios administrativos para determinar responsabilidades de los funcionarios involucrados en la recepción anticipada y en la supervisión técnica del sistema sísmico. Estos procesos se suman a investigaciones previas, como el Informe Final N° 602 de 2022, que ya había detectado deficiencias graves y derivó en multas por 2.430 UF. Eventuales responsabilidades penales quedaron en manos del Ministerio Público.
¿Qué implica esta resolución para el futuro del proyecto?
El Hospital de Linares permanece en un limbo contractual y técnico. Mientras no se regularice el contrato con Astaldi Sucursal Chile y no se valide completamente el sistema de aislación sísmica, la obra no puede avanzar ni recontratarse. Con cerca del 70% del hospital aún por construir, ningún otro contratista puede asumir los trabajos, prolongando la incertidumbre y afectando directamente a miles de pacientes que esperan un recinto hospitalario seguro, moderno y operativo.







